La Recogida - the Gathering ( in Spanish)
A special thanks to Vicar Teo Berndt, who translated my words in Spanish and proclaimed Christ's love to the spanish congregation of Redeemer Lutheran Church in South Gate, Ca.
And a special thanks to his incredible wife as well!
Concordia Lutheran Church
and Redeemer Lutheran
Pentecost 9, August 13, 2011
La Recogida
Isaías 56:1, 6-8
1 Así dijo Jehová: Guardad derecho, y haced justicia; porque cercana está mi salvación para venir, y mi justicia para manifestarse.
6 Y a los hijos de los extranjeros que sigan a Jehová para servirle, y que amen el nombre de Jehová para ser sus siervos; a todos los que guarden el día de reposo[a] para no profanarlo, y abracen mi pacto,
7 yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos.
8 Dice Jehová el Señor, el que reúne a los dispersos de Israel: Aún juntaré sobre él a sus congregados.
† EN SU NOMBRE †
Bendición: que puedas darte cuenta que por la gracia y misericordia de Dios demostrada en la cruz de Cristo, eres unido al Señor, al igual que tantos descendientes de aquellos echados del Jardín del Edén.
Como ella sabia?
Como pudo ella confiar y tener fe en Su amor?
Ella estaba decidida a conocerlo – desesperada por saberlo.
Ella fue el cumplimiento de lo que dijo Isaías, Una marginada congregada.
Su determinación es digna de destacar, nacida de la desesperación, pero al mismo tiempo fundada en un nivel de confianza que es más impresionante que su determinación. Ella sabía que la salida para su hija se encontraba solo en el Rabí Judío.
Tal como Jacob, cuando peleo con Dios, y no dudó o renunció hasta que recibió la bendición, esta mujer se aferro con toda su esperanza y esperó la respuesta de Jesús, de la que dependía su propia hija.
Cómo supo ella que El iba a responder a su pedido? Como supo que Su amor se extendería a ella, una foránea, frente a cada uno de los hombres judíos allí presentes? Porque ella iría a El, confiaría en El, contendería con El y con sus crueles y duras respuestas? Cómo ella podía estar segura, cómo pudo su fe ser tan grande al punto de hacerla perseverar, aferrarse a El, insistir con El hasta el punto de que El la acepte y derrame sus bendiciones mucho mas allá de la liberación que ella estaba buscando para su hija?
Por ahí ella había escuchado que Jesús recibió a la mujer samaritana en el pozo, o que El había sanado al siervo del centurión? Por ahí pudo pasar que tal como con la mujer en el pozo, ella supiera de las promesas que se mencionan en el Antiguo Testamento. Promesas tales como las que vemos en Isaías hoy. Promesas que muestran el amor de Dios para con los de afuera, los marginados, a esos que El vino a invitar a su reino, de la misma manera que el siempre tuvo cuidado de su gente! La aceptación de esta mujer cananea en la presencia de Dios es la que aparece en las lista de las profecías de Dios!
Jesús la recibió a pesar de que ella era una extranjera, y su alabanza fue aceptada.
Tal como esta mujer, una foránea cuya fe maravilló a muchos, así somos tú y yo. Jesús la recibió a pesar de que era una marginada, y su alabanza fue aceptable a Dios.
El Tesoro valorado
Obligación versus esperanza gloriosa
Descuidando una salvación tan grande!
Nosotros ya hemos hablado acerca de la palabra ‘guardar’ en Español. Esa palabra a veces se traduce como ‘obediencia’ pero en realidad viene de la palabra usada para describir el guardado de un tesoro. Este es el caso tanto en griego como en hebreo. Tomate un tiempo y fíjate la diferencia de sus dos significados.
Obediencia es la palabra de la que derivan obligación y compromiso. Se basa en nuestra habilidad de hacer lo que se nos demanda u ordena. El foco está en la acción, nuestra acción, nuestra habilidad. Pero ‘guardar’ y ‘guardar un tesoro’ no significan lo mismo. El foco esta en el valor de lo que se nos confía, lo que nosotros guardamos porque es algo preciado. Un castillo viejo guardaba a la reina y a los hijos de la reina, y el tesoro. Si la reina, los hijos y el tesoro eran llevados cautivos, no quedaba nada más de valor que guardar.
Algunas semanas atrás escuchamos el evangelio que decía que Cristo vio en nosotros tal tremendo tesoro que dio todo, su lugar en el cielo, su honor, e incluso su vida para comprarnos. Nosotros somos el tesoro en el campo, y como tal nuestra redención fue comprada con la sangre preciosa de Cristo. Y es el mensaje de esa compra -y la nueva relación con El- lo que nosotros ‘atesoramos, mantenemos y guardamos.’
Como Hebreos 2 nos dice: 1 Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos.
2 Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución,
3 ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, (hebreos 2:1-3)
Es esa justicia, esa decisión increíble de Dios, de comprar nuestra libertad del pecado para que seamos suyos, lo que nosotros atesoramos.
Segunda palabra atesorada
Nosotros escuchamos esto como nuestra acción
Ellos se encuentran/sirven/aman/casan
Los versículos 6-8 del capitulo 56 de Isaias, describen gente como la mujer con la niña oprimida . Como el versículo anterior habla de aquellos que han sido literalmente dejados de lado. Dichos extranjeros y eunucos no podían sumarse en las reuniones de la gente de Dios: la versión del antiguo testamento de la iglesia.
A lo largo de la historia de Israel, hubo gente que a pesar de ello fueron recibidos entre la gente de Dios. Rahab la prostituta, Ruth la nuera de Noemí, la viuda a la que Ezequiel ministraba, el general enemigo y muchos más.
Con solo la esperanza de una extranjera, con solo la esperanza por las migajas que caen de la mesa, ellos encontraron su única salida en la relación con Dios.
Esta es la razón por la que ellos le servirían y amarían su nombre, incluso se esclavizarían a Él. Ellos sabían bien que la fidelidad de Dios libraría y salvaría a todos los que esperan en su nombre, quienes esperaban en su carácter amoroso y misericordioso, quienes tenían fe en la promesa que El seria una luz a todas las naciones, tal como fuera la esperanza de Israel.
La palabra ‘unión’ es la usada para describir a la novia unida con su esposo, o un país subscribiendo un mutuo tratado de defensa con otro país. Describe el estado de ‘unión’ entre dos cuando pasan a ser uno, por ejemplo, cuando la mujer pasa a ser identificada con el apellido de su marido, como ha sido la tradición por siglos.
Tal es la naturaleza de la que proviene el amar el nombre de Dios, cuando comenzamos a entender más profundamente que su Identidad, su naturaleza están atadas a nosotros, dados a nosotros cuando El nos llamó y nos marco como suyos en el bautismo, cuando el puso su espíritu en nosotros para que nos limpie y nos haga madurar en Cristo.
Verdaderamente esta es la razón por la que nosotros nunca deberíamos usar su nombre en vano, porque al hacerlo banalizamos el nombre por el que fuimos salvos. Así fue con estos eunucos y foráneos que encontraron su esperanza, sus vidas atadas al Señor.
Tercera palabra atesorada
Esta es una que definitivamente se atesora
El descanso del sabbath en Cristo
Todo es aceptable – redimido por Cristo.
Al igual que la mujer que después de escuchar la noticia de que su hija fue librada, recordaría y se alegraría por siempre en el nombre de Jesús, estos que fueron expulsados de la asamblea de los santos esperaban el día cuando sus sacrificios fueran aceptados, cuando ellos serian traídos al santuario de Dios, dentro de su casa de oración.
Qué alegría! Pasar de ser extranjero a ser uno que podía guardar y atesorar plenamente el sabbath! No ser su esclavo, como algunos en el tiempo de Jesús, que presentaban al día de reposo como una imposición. Pero saber que el sabbath significa descanso, como el salmista dijo: tiempo de saber profundamente, íntimamente que el señor es Dios.
En Cristo, el descanso del Sabbath es perfectamente consumado, porque cada carga es removida de sobre nosotros, cada marca que nos separaba, cada daño a nuestros corazones y almas sanados. Esto es la razon por la que nosotros atesoramos el Sabbath, lo apartamos. Es porque nos damos tiempo para orar, reunirnos y celebrar la gracia que es derramada en nosotros.
No por deber, pero ahora para atesorar el trabajo que Dios hace, concediéndonos una justicia que puede solo ocurrir en los que El ha rescatado, y que El ha revelado cuando nos libró.
Este es el objetivo de siempre, ser capaz de recibir y entender ese amor increíble de Dios, revelado a nosotros en Cristo. Mostrado en nuestra redención, nuestra reconciliación con el Padre. Recordado cuando contemplamos como Dios se unió a nosotros en Cristo, cuando tomó nuestros corazones de piedra y los reemplazó con corazones de carne, cuando derramó agua en nosotros y nos limpió con su palabra.
Todos nosotros, foráneos marginados desde el día en que Adán y Eva fueron expulsados, vistiendo ropas de piel de animales que aludían a la necesidad de un sacrificio aceptable para cubrir nuestros pecados.
Una casa de oración para todos los marginados!
El ha tomado nuestras vidas….
En el tiempo de Isaías, la gente solo podía esperar ese sacrificio y anticipar el día cuando todo esto se cumpliría, cuando Dios reuniría su gente – toda su gente, como reunió a Israel la rebelde en ese entonces, derramando su amor, oyendo sus oraciones.
Cuando la mujer se arrodilló a los pies de Jesús, y con una fuerte confianza en el mesías prometido, rogó que su hija sea librada, se comenzó a ver la asamblea de la que hablo Isaías, Esta reunión cobró fuerza cuando cada uno de nosotros, limpiados por Jesús fuimos juntados a Él en su muerte, cuando el poder del pecado fue destrozado y fuimos revividos, avivados a una vida abundante.
Porque Dios lo hizo y continua haciéndolo cuando más gente está siendo reunida y transformada en parte de su gente, parte de la familia de los llamados, la iglesia, los juntados por Dios.
Marginados antes, ahora siervos y amigos de Dios. Los que aman el nombre de su Salvador, el Señor, su Dios. A los que se le dio descanso y paz, incluso en el medio de un mundo que espera por Su reunificación final.
Mientras cantamos, recuerda que cantamos lo que Cristo ha hecho, porque Su sacrificio es aceptable a Dios, y nosotros somos su casa, donde El ha reunido y consagrado para sí mismo un pueblo, y lo ha reclamado como solo Dios puede hacerlo!
Amén.
And a special thanks to his incredible wife as well!
Concordia Lutheran Church
and Redeemer Lutheran
Pentecost 9, August 13, 2011
La Recogida
Isaías 56:1, 6-8
1 Así dijo Jehová: Guardad derecho, y haced justicia; porque cercana está mi salvación para venir, y mi justicia para manifestarse.
6 Y a los hijos de los extranjeros que sigan a Jehová para servirle, y que amen el nombre de Jehová para ser sus siervos; a todos los que guarden el día de reposo[a] para no profanarlo, y abracen mi pacto,
7 yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos.
8 Dice Jehová el Señor, el que reúne a los dispersos de Israel: Aún juntaré sobre él a sus congregados.
† EN SU NOMBRE †
Bendición: que puedas darte cuenta que por la gracia y misericordia de Dios demostrada en la cruz de Cristo, eres unido al Señor, al igual que tantos descendientes de aquellos echados del Jardín del Edén.
Como ella sabia?
Como pudo ella confiar y tener fe en Su amor?
Ella estaba decidida a conocerlo – desesperada por saberlo.
Ella fue el cumplimiento de lo que dijo Isaías, Una marginada congregada.
Su determinación es digna de destacar, nacida de la desesperación, pero al mismo tiempo fundada en un nivel de confianza que es más impresionante que su determinación. Ella sabía que la salida para su hija se encontraba solo en el Rabí Judío.
Tal como Jacob, cuando peleo con Dios, y no dudó o renunció hasta que recibió la bendición, esta mujer se aferro con toda su esperanza y esperó la respuesta de Jesús, de la que dependía su propia hija.
Cómo supo ella que El iba a responder a su pedido? Como supo que Su amor se extendería a ella, una foránea, frente a cada uno de los hombres judíos allí presentes? Porque ella iría a El, confiaría en El, contendería con El y con sus crueles y duras respuestas? Cómo ella podía estar segura, cómo pudo su fe ser tan grande al punto de hacerla perseverar, aferrarse a El, insistir con El hasta el punto de que El la acepte y derrame sus bendiciones mucho mas allá de la liberación que ella estaba buscando para su hija?
Por ahí ella había escuchado que Jesús recibió a la mujer samaritana en el pozo, o que El había sanado al siervo del centurión? Por ahí pudo pasar que tal como con la mujer en el pozo, ella supiera de las promesas que se mencionan en el Antiguo Testamento. Promesas tales como las que vemos en Isaías hoy. Promesas que muestran el amor de Dios para con los de afuera, los marginados, a esos que El vino a invitar a su reino, de la misma manera que el siempre tuvo cuidado de su gente! La aceptación de esta mujer cananea en la presencia de Dios es la que aparece en las lista de las profecías de Dios!
Jesús la recibió a pesar de que ella era una extranjera, y su alabanza fue aceptada.
Tal como esta mujer, una foránea cuya fe maravilló a muchos, así somos tú y yo. Jesús la recibió a pesar de que era una marginada, y su alabanza fue aceptable a Dios.
El Tesoro valorado
Obligación versus esperanza gloriosa
Descuidando una salvación tan grande!
Nosotros ya hemos hablado acerca de la palabra ‘guardar’ en Español. Esa palabra a veces se traduce como ‘obediencia’ pero en realidad viene de la palabra usada para describir el guardado de un tesoro. Este es el caso tanto en griego como en hebreo. Tomate un tiempo y fíjate la diferencia de sus dos significados.
Obediencia es la palabra de la que derivan obligación y compromiso. Se basa en nuestra habilidad de hacer lo que se nos demanda u ordena. El foco está en la acción, nuestra acción, nuestra habilidad. Pero ‘guardar’ y ‘guardar un tesoro’ no significan lo mismo. El foco esta en el valor de lo que se nos confía, lo que nosotros guardamos porque es algo preciado. Un castillo viejo guardaba a la reina y a los hijos de la reina, y el tesoro. Si la reina, los hijos y el tesoro eran llevados cautivos, no quedaba nada más de valor que guardar.
Algunas semanas atrás escuchamos el evangelio que decía que Cristo vio en nosotros tal tremendo tesoro que dio todo, su lugar en el cielo, su honor, e incluso su vida para comprarnos. Nosotros somos el tesoro en el campo, y como tal nuestra redención fue comprada con la sangre preciosa de Cristo. Y es el mensaje de esa compra -y la nueva relación con El- lo que nosotros ‘atesoramos, mantenemos y guardamos.’
Como Hebreos 2 nos dice: 1 Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos.
2 Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución,
3 ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, (hebreos 2:1-3)
Es esa justicia, esa decisión increíble de Dios, de comprar nuestra libertad del pecado para que seamos suyos, lo que nosotros atesoramos.
Segunda palabra atesorada
Nosotros escuchamos esto como nuestra acción
Ellos se encuentran/sirven/aman/casan
Los versículos 6-8 del capitulo 56 de Isaias, describen gente como la mujer con la niña oprimida . Como el versículo anterior habla de aquellos que han sido literalmente dejados de lado. Dichos extranjeros y eunucos no podían sumarse en las reuniones de la gente de Dios: la versión del antiguo testamento de la iglesia.
A lo largo de la historia de Israel, hubo gente que a pesar de ello fueron recibidos entre la gente de Dios. Rahab la prostituta, Ruth la nuera de Noemí, la viuda a la que Ezequiel ministraba, el general enemigo y muchos más.
Con solo la esperanza de una extranjera, con solo la esperanza por las migajas que caen de la mesa, ellos encontraron su única salida en la relación con Dios.
Esta es la razón por la que ellos le servirían y amarían su nombre, incluso se esclavizarían a Él. Ellos sabían bien que la fidelidad de Dios libraría y salvaría a todos los que esperan en su nombre, quienes esperaban en su carácter amoroso y misericordioso, quienes tenían fe en la promesa que El seria una luz a todas las naciones, tal como fuera la esperanza de Israel.
La palabra ‘unión’ es la usada para describir a la novia unida con su esposo, o un país subscribiendo un mutuo tratado de defensa con otro país. Describe el estado de ‘unión’ entre dos cuando pasan a ser uno, por ejemplo, cuando la mujer pasa a ser identificada con el apellido de su marido, como ha sido la tradición por siglos.
Tal es la naturaleza de la que proviene el amar el nombre de Dios, cuando comenzamos a entender más profundamente que su Identidad, su naturaleza están atadas a nosotros, dados a nosotros cuando El nos llamó y nos marco como suyos en el bautismo, cuando el puso su espíritu en nosotros para que nos limpie y nos haga madurar en Cristo.
Verdaderamente esta es la razón por la que nosotros nunca deberíamos usar su nombre en vano, porque al hacerlo banalizamos el nombre por el que fuimos salvos. Así fue con estos eunucos y foráneos que encontraron su esperanza, sus vidas atadas al Señor.
Tercera palabra atesorada
Esta es una que definitivamente se atesora
El descanso del sabbath en Cristo
Todo es aceptable – redimido por Cristo.
Al igual que la mujer que después de escuchar la noticia de que su hija fue librada, recordaría y se alegraría por siempre en el nombre de Jesús, estos que fueron expulsados de la asamblea de los santos esperaban el día cuando sus sacrificios fueran aceptados, cuando ellos serian traídos al santuario de Dios, dentro de su casa de oración.
Qué alegría! Pasar de ser extranjero a ser uno que podía guardar y atesorar plenamente el sabbath! No ser su esclavo, como algunos en el tiempo de Jesús, que presentaban al día de reposo como una imposición. Pero saber que el sabbath significa descanso, como el salmista dijo: tiempo de saber profundamente, íntimamente que el señor es Dios.
En Cristo, el descanso del Sabbath es perfectamente consumado, porque cada carga es removida de sobre nosotros, cada marca que nos separaba, cada daño a nuestros corazones y almas sanados. Esto es la razon por la que nosotros atesoramos el Sabbath, lo apartamos. Es porque nos damos tiempo para orar, reunirnos y celebrar la gracia que es derramada en nosotros.
No por deber, pero ahora para atesorar el trabajo que Dios hace, concediéndonos una justicia que puede solo ocurrir en los que El ha rescatado, y que El ha revelado cuando nos libró.
Este es el objetivo de siempre, ser capaz de recibir y entender ese amor increíble de Dios, revelado a nosotros en Cristo. Mostrado en nuestra redención, nuestra reconciliación con el Padre. Recordado cuando contemplamos como Dios se unió a nosotros en Cristo, cuando tomó nuestros corazones de piedra y los reemplazó con corazones de carne, cuando derramó agua en nosotros y nos limpió con su palabra.
Todos nosotros, foráneos marginados desde el día en que Adán y Eva fueron expulsados, vistiendo ropas de piel de animales que aludían a la necesidad de un sacrificio aceptable para cubrir nuestros pecados.
Una casa de oración para todos los marginados!
El ha tomado nuestras vidas….
En el tiempo de Isaías, la gente solo podía esperar ese sacrificio y anticipar el día cuando todo esto se cumpliría, cuando Dios reuniría su gente – toda su gente, como reunió a Israel la rebelde en ese entonces, derramando su amor, oyendo sus oraciones.
Cuando la mujer se arrodilló a los pies de Jesús, y con una fuerte confianza en el mesías prometido, rogó que su hija sea librada, se comenzó a ver la asamblea de la que hablo Isaías, Esta reunión cobró fuerza cuando cada uno de nosotros, limpiados por Jesús fuimos juntados a Él en su muerte, cuando el poder del pecado fue destrozado y fuimos revividos, avivados a una vida abundante.
Porque Dios lo hizo y continua haciéndolo cuando más gente está siendo reunida y transformada en parte de su gente, parte de la familia de los llamados, la iglesia, los juntados por Dios.
Marginados antes, ahora siervos y amigos de Dios. Los que aman el nombre de su Salvador, el Señor, su Dios. A los que se le dio descanso y paz, incluso en el medio de un mundo que espera por Su reunificación final.
Mientras cantamos, recuerda que cantamos lo que Cristo ha hecho, porque Su sacrificio es aceptable a Dios, y nosotros somos su casa, donde El ha reunido y consagrado para sí mismo un pueblo, y lo ha reclamado como solo Dios puede hacerlo!
Amén.






